Viernes, 01 de octubre de 2010

?De cu?l se preguntar?n algunos?

El despilfarro fue del tama?o del terremoto

Por Sergio Melnick

A ra?z del presupuesto 2011, el ministro Larra?n, tratando de empezar a ordenar el exceso y mala calidad del gasto p?blico heredados de Velasco, ha se?alado que se termin? el tiempo del despilfarro. Eso caus? airadas respuestas de algunos parlamentarios de oposici?n. Pero la pregunta relevante es si hubo o no tal despilfarro en los gobiernos de la Concertaci?n. La respuesta es s? y con ganas.

La pr?ctica pol?tica concertacionista fue siempre apuntar al aumento del gasto como eje de sus pol?ticas, y no a los resultados que se esperaban de tales gastos. Nunca hubo accountability, la verdadera clave para estimar la calidad del gasto. As?, ?ste aument? radicalmente en educaci?n, salud, burocracia, antidelincuencia y otros, pero con resultados que generosamente podr?amos llamar apenas magros. Ahora, con respecto al despilfarro, hay muchos ejemplos que recordar, partiendo por los simb?licos $ 40 millones al mes en flores para La Moneda (80 mediaguas/mes), o la flota de autos innecesarios que se remataron. Eso, hasta el l?mite de llegar a perder la friolera de US$ 1.000 millones en Enap en 2008, sin que siquiera cambiaran al directorio.

?Para qu? hablamos del despilfarro del Transantiago, que llega a varios miles de millones de d?lares, y seguir?n muchos m?s! De igual manera, podemos mencionar programas como Comuna Segura, cerrados por in?tiles. O quiz?s las enormes cantidades de recursos despilfarrados en c?rceles mal licitadas. O en el formidable edificio del Poder Judicial, que no se puede usar.

Ah? est?n tambi?n los suplementos abultados de contratos de obras p?blicas, nunca demasiado claros.?Para qu? hablamos del despilfarro en el manejo de Chiledeportes, o las platas de la intendencia de la V Regi?n, o las del empleo desviadas a campa?as pol?ticas! Ya nadie se acuerda de que la Presidencia tiene tres aviones. Uno de ellos, de m?s de US$ 30 millones, fue simplemente mal comprado: muy luego se dieron cuenta de que no serv?a a sus prop?sitos. ?Usted cree que se vendi?? No, simplemente se compr? otro, ahora de US$ 60 millones.

Los esc?ndalos de la Cenabast, en esta escala, llegan a ser menores. Y para qu? nos vamos a acordar del gastadero de EFE, donde se despilfarraron varios miles de millones de d?lares, y la p?rdida anual que sigue de arrastre, am?n de una deuda que no puede pagar. Podemos agregar las casas chubi, las vacas arriba de los edificios y tantas otras cosas.

Es necesario destacar los cientos de personas innecesarias que trabajaban en La Moneda, o los miles de miles de empleados p?blicos que eran parte del clientelismo, am?n de las centenas de operadores pol?ticos. Las platas sociales se quedaban en el camino, en la burocracia. Los recientes ajustes del Ministerio de Educaci?n fueron elocuentes como ejemplo.

Lo que estamos viviendo con el tema mapuche es quiz?s otra manifestaci?n. Los manejos de la Conadi fueron oscuros y quiz?s en el l?mite de la corrupci?n, y claramente sin resultados. Para qu? recordar los episodios del MOP-GATE. A prop?sito, ?se acuerdan de la carretera que terminaba abruptamente y no se pudo usar por a?os? Eso es otra forma de despilfarro. Tambi?n est? el manejo de recursos pol?ticos en entidades p?blicas, como en la agricultura. Nadie se acuerda de los problemas del Sename, donde se gast? con pocos resultados. Todo eso es despilfarro, como tambi?n se nos olvida el reciente tema del Estadio Nacional y las platas del bicentenario. No es dif?cil tampoco ver que en las becas hubo otros tantos despilfarros, desorden y p?sima gesti?n, y la lista es simplemente interminable.

Ahora est? quedando en evidencia que muchos de los programas sociales no eran evaluados en sus resultados, y que por ende tambi?n hubo mucho despilfarro. El ministro Kast ha sido elocuente.

Haciendo raya para la suma, el gobierno de Bachelet entreg? el pa?s con m?s pobreza que con la que asumi?, y eso no se explica s?lo por la crisis del ?ltimo a?o, que sin duda aport? algo, porque ocurri? junto a una sistem?tica ca?da de la productividad en los ?ltimos 4 a?os, que hipoteca el futuro.

Entonces, si se consideran todos los despilfarros por ahora conocidos de la Concertaci?n, no es dif?cil concluir que suman m?s que el costo directo del terremoto. Hubo simplemente por mala gesti?n y ciertamente un buen componente de corrupci?n, cuyo ?ndice de percepci?n tambi?n subi? a?o tras a?o durante el ?ltimo gobierno. El ministro Larra?n, con sus dichos, s? tiene raz?n.


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