jueves, 07 de octubre de 2010

¿EL GUITARRISTA DEL PREMIO NÓBEL DE LITERATURA?

Desde hace varios años, conocemos la mayoría de las actividades intelectuales del multifacético artista pichilemino Jorge Aravena Llanca, quien el año 1997 fue distinguido con el título de Hijo Ilustre de Pichilemu, por la serie de acciones en beneficio de la comuna, particularmente por ser el creador, autor e interpreté de canciones que resaltan la identidad e idiosincrasia del lugar de origen de su señora madre.

Es así que, el año 1975 le conocimos personalmente cuando estábamos iniciando nuestra labor de Corresponsal en Pichilemu, del Diario La Tercera de la Hora, de Santiago.

Y posteriormente por intereses similares en el tema cultural hemos tenido la ocasión de reunirnos y trabajar en proyectos culturales, pese a encontrarse radicado desde hace un par de décadas en Berlín, Alemania; hecho que no ha obstado a que varias ideas suyas se hayan cristalizado, como la edición de antiguas y nuevas canciones a Pichilemu, donde en una cassete –y también un posterior CD- le canta a su tierra, al tiempo que dio la posibilidad de que artistas locales interpretaran las antiguas canciones, produciendo estas obras musicales. Asimismo, hemos colaborado en el montaje de exposiciones como la que conmemoró los 100 años de Pablo Neruda, en cuya ocasión la realizamos como parte de la agrupación cultural “Gestarte”, por dar un par de ejemplos.

¿A qué vamos con recordar estas actividades que en más de una ocasión hemos informado?

A que no obstante a la amistad que mantenemos, y a que no siempre coincidimos plenamente en temas, sus artículos los seguimos recibiendo y respetando lo que escribe. Es más, le pedimos nos los envíe, como en esta ocasión, sabiendo que alguna vez –en el caso concreto en relación al hoy denominado Premio Nóbel de Literatura- fotografió al escritor peruano junto a Pablo Neruda y a otros próceres de las letras latinoamericanas.

Y recibimos no con poca sorpresa este artículo que el mismo tituló “El guitarrista del Premio Nóbel”.

Más por el tenor de él, nosotros lo ponemos con signo de interrogación y ustedes, verán por qué.

Adelante:

“El guitarrista del Premio Nóbel”

”Fui testigo cuando, Mario Vargas Llosa, este nuevo premio Nobel era comunista, revolucionario, amante y defensor de los pobres y, alabancioso del progreso de la humanidad en manos de mentes despojadas de religiones y ataduras ancestrales del liberalismo.
La foto que les mando y que apareció en el diario El País de España, por sí sola, no dice nada.
Las conversaciones, en esa etapa entre ambos, fueron las que aclaran, ahora, la sorpresa y perplejidad de ver a un hombre acercarse a las monarquías, inclinarse ante ellas como un yanacona, para recibir dólares y premios ignominiosos con "olor a pólvora" como dijo el más honrado y sincero escritor de todos los tiempos Jorge Luis Borges, que no quiso recibir el premio y prefirió, no importa de manos de quién, la "espada de la libertad a un premio con olor a pólvora".
Este premio tiene algo más, es del fabricante de armas, de la dinamita, de la nitroglicerina, de las armas modernas actuales, todo gracias a las patentes del nefasto genio de Nóbel, que para exculparse, creo el premio a la Paz, que lo recibió el año pasado el que promovió y ejecutó la exterminación de Irak para robarles el petróleo. El moreno elegido para desprestigiar a los hombres negros.
Se puede uno imaginar perfidia mayor, numerosa y siniestra? Imposible!
Y este ganador del Nóbel, sonríe, felicita y agradece a quienes le otorgaron la infamia de recibir el dinero con que se gana en las guerras, el exterminio, el dolor y la desgracia humana del militarismo, la insaciable sed de los bancos, y la crueldad con sonrisa y gorra de militares. Y, perdón, de los que le hacen publicidad a sus libros.
Qué triste es decir todo esto! Muchos de mis amigos, igual que yo, son viejos a punto de morir, ya sin ningún atisbo de juventud, no quiero que se vayan al infierno a convertirse en un eterno asado al espiedo, que nadie, además, se va a comer.  Espero, que estos viejos como yo piensen, sacándose las manos de los bolsillos donde tienen las manos apretándose algo que impide respirar. Espero que no estén secos y no razonen. Aunque duela.
Les juro, que cuando me tomaron esa foto, Mario Vargas Llosa era comunista, un revolucionario completo y prometedor de mejores glorias. Caramba! Lo admirábamos!
No tengo culpa que se me utilice para presentar una imagen, diametral de criterio, junto a otro comunista como fue Pablo Neruda, que cuando se enteró del genocidio de Stalin, tragó saliva, guardó silencio y se retiró a beberse una botella entera de Whisky. Se metió el dedo en una de sus úlceras, que se le gangrenó porque ese dedo se lo había metido en un lugar indebido, en la nariz digamos, y volvió a morir a su país bajo el régimen que, ese premio que había recibido, había auspiciado.

Qué más. Me callo mejor.
Perdonen. No he querido ofender a nadie de los que son mis amigos.  De todo lo que vean y escuchen de mí, no soy culpable. Lo digo con dos vasos de vino adentro, de un excelente vino argentino que emborracha con ritmo gardeliano. Por lo menos. Por lo menos el tango de Carlitos, aun no ha terminado para mí".

Por Jorge Aravena Llanca

Berlín, Alemania


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