sábado, 20 de noviembre de 2010



OBRA LARGAMENTE ESPERADA -YA CONSTRUIDA Y FUNCIONANDO- SERÁ INAUGURADA OFICIALMENTE

Una invitación para asistir a uno de los acontecimientos más importantes de los últimos años –la inauguración de la Planta de Descontaminación de Aguas Servidas de Pichilemu- nos ha llegado de parte del Presidente del Directorio y del Gerente General de la Empresa Essbío, Juan Pablo Errázuriz Domínguez y Eduardo Abuauad Abujatum, respectivamente.

La Planta que ya está trabajando desde meses, será inaugurada oficialmente el jueves 25 próximo, a las 11 horas en las instalaciones ubicadas en el sector oriente de Pichilemu, camino a El Puesto, S/N en las proximidades del lugar conocido como Puente de Fierro, estructura del ex tendido férreo del Ramal San Fernando a Pichilemu.

Las obras señaladas son el producto de la larga lucha que dio la comunidad pichilemina, liderada por la Agrupación Ciudadana por un Pichilemu Limpio, ACPL, creada ex profeso hace más de un lustro, cuando un grupo de pichileminos veían cómo las autoridades locales –principalmente el ex alcalde Jorge Vargas, de espalda al pueblo-apoyaba a pié juntillas el proyecto original de la empresa sanitaria: Construcción de un Emisario Submarino, nada menos que enfrente de la actual Gobernación Provincial, con una descarga a 1.500 metros para contaminar la flora y fauna marina, donde se señalaba muy ufanamente que la “naturaleza” haría un proceso de tratamiento; pero sin decir que estas experiencias de estas tecnologías –aplicadas hace más de 50 años- estaban ya obsoletas y en franca retirada en las ciudades que las aplicaran tras comprobar los daños irreversibles al medio acuático y varios kilómetros a la redonda en donde estaban emplazadas.

¿QUIÉNES ERAN LOS MISERABLES?

Cabe recordar, que tanto el Superintendente de Obras Sanitarias –en ese tiempo Juan Eduardo Saldivia- como el ex alcalde Vargas, sin considerar la opinión mayoritaria de los pichileminos, anunciaban a los cuatro vientos que se construiría el Emisario Submarino en Pichilemu como la “gran solución” para eliminar las aguas servidas del balneario, incluso aún antes de que el proyecto fuera sometido a Declaración de Impacto Ambiental.

No obstante, ante tal anuncio surgió la primera réplica a los dichos, de parte de la Cámara de Turismo de Pichilemu –de la cual éramos parte de su directorio- y junto al Presidente Álvaro Sifón firmamos la nota que enviamos a los medios de comunicación; ganándonos de parte del Superintendente el apelativo de “miserables” por oponernos al proyecto.

No pasó mucho tiempo cuando convocados por el empresario Luis Fernando Pavez, casi un medio centenar de pichileminos y residentes creamos la Agrupación Ciudadana por un Pichilemu Limpio, ACPL. Representantes de las más variadas organizaciones: sindicales, asociaciones gremiales, vecinales, clubes deportivos, deportistas, empresarios, comerciantes, algunas autoridades comunales, entre muchas otras, con el solo norte de luchar por una solución distinta a la oficial. También debemos recordar que, entre los muchos convocados estaba el ciudadano español José Rubau, cuya muerte a más de un año y medio de ocurrida aún es una incógnita que la policía no resuelve.

Asimismo, es oportuno recordar que la postura oficial de la empresa –como la del Superintendente de Obras Sanitarias- era apoyada, incluso,  por actuales parlamentarios, como otras ex autoridades de gobierno, como gobernadores, un intendente y el ya señalado alcalde.

Mas, la seriedad con la cual se enfrentó la ACPL, entregando sólidos argumentos de su oposición al proyecto de la empresa, ante los organismos correspondientes, concluyeron finalmente con el cambio del proyecto –por parte de la empresa Essbío- y que tras su construcción y puesta en marcha se inaugurará el jueves 25 próximo.

No fue una lucha fácil, pues –aparte de los argumentos técnicos entregados en oposición- la Agrupación Ciudadana por un Pichilemu Limpio, ACPL, realizó una campaña de información, organizando seminarios a la comunidad con la participación de expertos y de agrupaciones ciudadanas de otras ciudades que ya habían tenido experiencias ante proyectos sanitarios adversos a las comunidades y al medo ambiente. 

Asimismo, en forma paralela, se organizaron una serie de otras jornadas como performances en la playa, marchas de protesta por las calles del balneario, marcha  con “tenidas negras” en el mismo Desfile Cívico de Fiestas Patrias frente a autoridades regionales. Más atrás aún, una espontánea manifestación de repudio al proyecto del Emisario, luego que el tema se debatiera en la Biblioteca Pública ante la presencia del hoy ex Intendente Carlos Bravo, que –hay que decirlo- fue uno de los pocos que apoyó a Pichilemu cuando él mismo declaró que ni siquiera conocía el proyecto y ya lo estaban anunciando como cosa hecha otras autoridades. Al tiempo que manifestaba que nada se haría mientras no estuviera claro cuál era el proyecto y diera garantías de que iba a ser la solución definitiva para el problema de las aguas servidas.

Afortunadamente, la lucha dada por la comunidad tuvo sus frutos y tras las posteriores conversaciones de la ACPL con la empresa sanitaria, permitió una serie de acuerdos, siendo uno de los principales, las obras que se realizarán para descontaminar el otrora paseo público: la laguna “Petrel” y que –Dios mediante y concreción del compromiso- permitirá recuperar la laguna y volver a ser lo que fuera hasta antes de que las autoridades del gobierno de Eduardo Frei Montalva autorizaran evacuar allí las aguas servidas de las redes de alcantarillado que iban construyendo los vecinos con apoyo municipal. Una decisión descabellada que hizo colapsar el hermoso paseo.

PROGRESO

Una vez recuperada la democracia y electo el primer Presidente –tras el régimen militar- lo único que se le pidió al Presidente Patricio Aylwin, fue la terminación del tramo de cerca de 35 kilómetros de pavimento del camino a Pichilemu. Y ¡cumplió!

En el siguiente gobierno, esta vez de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, en una de sus visitas lo único que se le pidió fue el Alcantarillado Integral de Pichilemu y una Planta de tratamientos de Aguas Servidas. ¡¡NO CUMPLIÓ!!

El 2001, el siguiente Presidente Ricardo Lagos sobre el Puente en construcción, en Cáhuil –al oír nuevamente la solicitud de Pichilemu, dijo: “En estos tiempos que estamos viviendo, no se concibe que una comuna turística no tenga resuelto el problema de las aguas servidas”.  Y, acto seguido, remachó: “Antes que termine mi mandato, estaré inaugurando esas obras en Pichilemu”.  ¡SU PRIMERA GRAN MENTIRA A PICHILEMU!

La segunda vino dos años después cuando estaba inaugurando el Tren del Vino, en Peralillo. Ahí sobre ese proyecto, copa en mano, dijo: “Este es el primer tramo del Tren del Vino, el siguiente será llegar hasta Pichilemu”.

No pasó mucho tiempo y firmó un decreto supremo que permitió a la empresa ferroviaria levantar rieles no solo 70 kilómetros de tendido férreo desde Peralillo a Pichilemu, sino también en otros ramales, para venderlos a un proyecto minero en Bolivia.

¡AHÍ ESTÁ LA SEGUNDA MENTIRA PRESIDENCIAL!

Finalmente fue en el gobierno de la Presidenta Bachelet, que se construyó y terminó la mencionada Planta, hoy solo a días de su inauguración.

¿Que nos queda por decir respecto a esta historia alrededor de este proyecto?

Decir que los vivarachos de Pichilemu y de otros lares argumentando tener derechos –con el aval del mismo Juan Eduardo Saldivia, ahora en su rol de Subsecretario del MOP- le sacaron una mascada al Fisco, que le significó desembolsar más de 100 millones durante el año 2006.

No tenían absolutamente ningún derecho a cobrar ya sea por expropiación o indemnización, sin embargo, el papá Fisco –con platas de todos los chilenos- les pagó “graciosamente” por temas que –de tener derecho- al menos estaban prescritos desde el año 1983 cuando la aprobación del Plano Regulador consideró dejar consolidada la Avenida Costanera –construida en el año 1972- que bordeaba la laguna Petrel –por el lado sur- y que eran colindantes con terrenos privados.

No obstante, el Código Civil, establece que hay una franja fiscal tanto de lagunas, lagos, ríos y mares. Y es, precisamente, esa franja fiscal la que ocupa la Avenida Costanera en el sector, por la cual el Fisco pago.

 

 

 


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