En Santa Cruz
MÚSICA CLÁSICA, DE PELÍCULAS Y DEL FOLCLORE INTERPRETADAS MAGISTRALMENTE
- Más de 160 niños y jóvenes conformaron una espectacular orquesta sinfónica.
- Los integrantes más pequeños –Natalia y Marcial Pino- tenían tan solo 5 y 10 años, respectivamente; hijos del músico Marcial Pino González.
Niños y jóvenes de seis orquestas sinfónicas demostraron que el amor por la música es más fuerte y no importan los sacrificios y esfuerzos que se hagan, y luego de participar en conciertos al aire libre en diversas comunas, ensayaron hasta último minuto para brindar un impecable concierto, en el marco del Tercer Encuentro de Orquestas Juveniles e Infantiles, efectuado anoche en Santa Cruz.
En efecto, durante el mediodía, estuvieron en conciertos gratuitos al aire libre en plazas y lugares de diversas comunas cercanas a Santa Cruz. Y pasadas las 20 horas, con un atractivo repertorio y una magistral interpretación, los niños y jóvenes mostraron su talento en cada pieza bajo la dirección de cada uno de los directores, que se fueron turnando en el programa que consideró –aparte del Himno Patrio- doce obras con música clásica, de películas y del folclore.
Más de una hora y media de espectáculo que el público supo premiar con los aplausos a la altura de las notables interpretaciones.
PROGRAMA
El programa completo: Himno Nacional de Chile (Ramón Carnicer), dirigido por el director de la Orquesta de Paine, René Silva Ponce; Vals de las Flores (Tchaikovski), dirigido por el director de la Orquesta de Paine, René Silva; 5ta. Sinfonía (Beethoven); Pablo Cataldo Ahumada; Danza Húngara Nº 5 (Branms), dirigido por la directora de la Orquesta Leonardo Da Vinci (Santiago), Verónica Sepúlveda Caro; Júpiter: The Bringer of Jollity (Holst), dirigida por el director de la Orquesta del IRFE, Sergio Rojas Dinamarca; La Consentida (Jaime Atria), dirigida por el director de la Orquesta de Machalí, Marcial Pino González; Farandole (Bizet), dirigida por Verónica Sepúlveda; Piratas del Caribe (Zimmer), dirigida por uno de los directores de la Orquesta de Puerto Varas, Daniel Huenchullanca Santana; John Williams in Concert (medley), de John Williams, dirigida por Sergio Rojas; La Reina del Tamarugal (Alberto Miranda), dirigida por el director Pablo Cataldo; La Rosa y el Clavel (J. Martínez y V. Bianchi), dirigida por Marcial Pino; Danza Final – Malambo (Alberto Ginastera), dirigida por Daniel Huenchullanca; y Danzón Nº 2 (A. Márquez), dirigida por el otro director de Puerto Varas, Rodolfo Fernández Ojeda.
GRAN LABOR
Tanto el locutor oficial en las introducciones de cada presentación, como el rector del Instituto Regional Federico Errázuriz, IRFE, Patricio Reyes –organizadores del Encuentro de Orquestas- pusieron de relieve la gran labor que cada orquesta –con sus directores a la cabeza- están haciendo con los niños y jóvenes, guiándolos en una difícil disciplina como lo es la música y que no obstante, pueden lograr encausar los talentos de cada uno en el arte de la música.
En la ocasión, tras el término de la jornada los organizadores (IRFE) –que están cumpliendo 70 años de labor educativa en la ciudad de Santa Cruz, entregaron a cada director de las Orquestas Sinfónicas participantes, un reconocimiento y obsequios.
Asimismo, a ocho jóvenes de la Orquesta anfitriona que egresan este año del Cuarto Medio, también se les destacó, brindándoseles un recuerdo, al tiempo que recibían el saludo y agradecimiento por su entrega, tanto de parte del director de la orquesta, como del rector del IRFE; todo ello en medio de los aplausos de sus pares, como del público que no abandonaba el Gimnasio Municipal santacruzano.
Las palabras finales fueron de agradecimiento y feliz retorno a cada una de las orquestas; como igualmente de gratitud a todas las instituciones y organismos que apoyaron la actividad cultural, instándolas a seguir apoyando y poder así realizar el Cuarto Encuentro el año 2011.
Una jornada impecable que solo falta promocionar más en la ciudad, para que cada vez sea más valorada y el público asista masivamente, repletando las instalaciones; porque un espectáculo semejante merece ese reconocimiento, máxime si éste es gratuito.