Martes, 15 de marzo de 2011

A treinta a?os de su descubrimiento

DESCLASIFICAMOS ARCHIVOS ?WIKILEAKS? DE LA MINA ?LA ESCONDIDA?

Para casi un medio centenar de compatriotas que estuvieron haciendo patria ?hace treinta a?os- en lo que era ?La ?Escondida?, descubierta en el mes de Marzo de 1981 y que en los siguientes a?os se transform? en Minera Escondida, a 180 kil?metros al sur este de Antofagasta y a algo m?s de 3.000 m. s.n.d.m., el pr?ximo 19 de Marzo ser? memorable.

En efecto, pues en un establecimiento antofagastino se reunir?n ?ojal? la mayor?a- en un encuentro de camarader?a que les permitir? rememorar tanto recuerdos laborales como de experiencias de aventureros y pioneros de aquellos tempranos d?as de vida de lo que m?s tarde se transformar?a en uno de los yacimientos de cobre m?s grandes del mundo.

La condici?n de campamento b?sico inicial, tambi?n experimentar?a mejoras significativas, con dormitorios, servicios higi?nicos y otro tipo de comodidades, incluyendo amplios comedores, salas de juego y salas de estar.

Eso s?, desde siempre, las vituallas (alimentaci?n) de lo mejor y en abundancia.

Pero aparte de estos recuerdos que aflorar?n, sin duda ?como ha estado aconteciendo a trav?s de los contactos que van apareciendo en internet- estar?n, para algunos,los recuerdos hacia la ?Eliana?, para otros el ?Crazy? y su amplio batall?n de chicas lindas, muchas de las cuales ?de estar con vida- ser?n hoy quiz?s abuelas, seg?n el recuerdo de uno de los porteadores a la fecha.

Otros recordar?n a la ?Perla?. No a la ?perla del norte? como hist?ricamente se ha denominado a la ciudad de Antofagasta, sino a esa hermosa curicana (al menos as? lo dec?a ella) que ?en la noche- se transformaba en ?Perla?: una morena espectacular, con un cabello azabache hasta su cintura de avispa, la que luego segu?an en unas caderas y piernas perfectas, como confeccionadas a mano.

Era del lugar ?un Caf? con piernas de los primeros de su generaci?n- que por esos a?os comenzaban a establecerse en la nortina ciudad y Perla la chica que sin duda acaparaba la mayor cantidad de miradas y que todos quer?an tener en su mesa despu?s de finalizar su baile de diosa.

Para la envidia de muchos, uno de esos compa?eros que tuvimos en la ?La Escondida?, un d?a lleg? de su descanso contando que hab?a establecido amistad con la ?Perla?.

Aunque incr?dulos al principio, muchos no pudieron con la curiosidad y procedieron a asaltar de preguntas al feliz afortunado, inquiriendo toda clase de detalles, muchos de los cuales, por razones obvias, permanecieron en estricta confidencialidad. Otros, definitivamente sin respuesta.

Los m?s incr?dulos menos le creyeron cuando, al cabo de varias semanas, en su siguiente descanso, este compa?ero confidenci? a sus m?s cercanos que efectivamente estaba ?pololeando? con la Perla, transform?ndose as? en el s?per h?roe del grupo con grado de dandy por aclamaci?n.

Uno de mis mejores amigos en ?La Escondida?, que resid?a en Antofagasta producto a que se hab?a llevado a su familia a vivir all?, me coment? varios meses despu?s que nuestro com?n amigo, transformado en ?dandy?, le hab?a presentado a ?Perla? y confirmaba que realmente era espectacular.

Sin embargo, en otra ocasi?n -prosigui? este amigo- ?en un descanso en que coincidimos libres en Antofagasta, lo invit? a almorzar a mi casa junto a su ?polola? y pese a que fue con ella, pasaron varios d?as, hasta estar nuevamente en el trabajo, en terreno, cuando vine a saber que realmente era la misma ?Perla? que yo hab?a conocido en el Caf?.

Claro, en mi casa, delante de mi se?ora y durante todo el tiempo en que permanecieron en ella y luego de una ida a la playa de la Portada, no pude salir de mi asombro y dudas.

No se parec?a en nada a la ?Perla? que yo hab?a conocido y pensaba que, quiz?s, como nuestro amigo era ?picado de la ara?a?, pod?a haber ido con otra polola; pero no. Era la misma seg?n me explic?. La diferencia entre una y otra ?Perla? era simplemente que ?la primera- estaba maquillada y sin la peluca que usaba para sus performances. Y claro, sin maquillaje y otros aderezos, era m?s normal y ya no parec?a tan espectacular?.

Bueno, este archivo desclasificado es uno de los tantos sabrosos recuerdos que tiene en su mente ?pichilemunews?.

Como otro, de uno de los jefes gringos que estaba obsesionado con conocer Brasil y sobretodo ir al Carnaval, hasta que se dio el gusto y fue a conocer no solo las playas cariocas, sino a las ?garotas y mulatitas? de todos los colores. Al punto que lleg? contando maravillas y por varias semanas el ?nico tema de sobremesa era su viaje al Carnaval de R?o. Y a sus ?ntimos le coment? que ?se hab?a pinchado? a una brasilera de miedo, todo en un espa?ol chilensis.

El gringo pasaba por actor de cine, as? que muchos le creyeron su aventura, aunque unos pocos quedaron un tanto metidos, dudosos.

Pero la verdad es que el gringo ?se las tra?a?, pues al poco tiempo se supo que hab?a tra?do a la brasile?a a Antofagasta.

Es m?s, la alcanzamos a conocer en uno de los ?ltimos paseos de la empresa que hizo el a?o 1983 a la playa de Hornitos, en el que participamos.

La verdad que era una morena de miedo, de casi dos metros de altura, con un cuerpo de diosa. As? se ve?a en sus jeans blanco invierno, que todo el mundo esperaba que se los sacara y quedara expuesta en su diminuta tanga estival, prototipo del pa?s carioca, pero ?al parecer- todo estaba planificado para que ese regalo fuera exclusivo. Y nos quedamos con cuello.

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Hay muchas historias de esos tiempos, como aquella en que una tarde dominguera, tras el almuerzo (se trabajaba solo media jornada en d?as domingo), un ge?logo nos invit? a dibujantes y muestreros a acompa?arlo a ver un sector hacia la Cordillera, donde destacaba ampliamente el Volc?n Llullaillaco.

No menos de seis compa?eros lo acompa?amos en el Jeep. Primero al Salar de Punta Negra y luego de hacer ?lo que ten?a que hacer?, el ge?logo nos dijo: ?Ya cabros, hacia d?nde vamos?. Sin ponernos de acuerdo, casi al un?sono dijimos: ?Al volc?n ??

Y hacia all? nos dirigimos, viendo en nuestro recorrido a algunos guanacos que pastaban tranquilamente a la distancia; pero al sentir el ruido de motor se alejaban.

Mientras continu?bamos sin parar, de cuando en cuando ca?amos ?en un terreno aparentemente plano, sin baches- a hoyos que hac?a pegarnos en la cabeza en el techo del Toyota.

Nuestro viaje lleg? literalmente al pi? del volc?n Llullaillaco, donde estuvimos refresc?ndonos con el agua de un peque?o arroyo que ven?a de qui?n sabe desde qu? lugar, o quiz?s era un afloramiento de agua de alguna napa subterr?nea.

De regreso en el Campamento al comentar nuestro viaje, a la hora de la cena diaria, muchos nos dijeron respecto de los ?hoyos? que eran de ?churules?, un animalito m?s grande que un rat?n que hac?a cientos de t?neles y que al pasar un veh?culo iban hundi?ndose con el peso y de ah? los constantes golpeteos en nuestro camino.

Pero sin duda, lo que m?s nos impact?, fue la reacci?n de algunos top?grafos m?s conocedores de la zona, quienes nos dijeron que ?porqu? nos hab?amos expuesto en esa zona pr?xima al Volc?n, que estaba ?minada? y que era muy peligroso andar por ah?.

Gracias a Dios, aparte de los cabezazos, nada que lamentar; pero nunca m?s se nos ocurri? arriesgarnos en un viaje por esos lados ?

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Otra tarde dominguera, alguien ?mientras almorz?bamos- se pregunto ?qu? haremos en la tarde ?? Y por ah? surgi? en forma espont?nea: ?nacionalicemos simb?licamente la Mina ??

Y sin decir m?s, varios tras reposar el almuerzo nos fuimos a confeccionar una bandera chilena en papel y luego de que se secara el pegamento y afirm?ndola por todos lados salimos a uno de los patios a fotografiar ese instante ?de libertad?, donde muchos quisieron ser parte de esa maravillosa ocasi?n.

Algo que naci? de una humorada, aprovech?ndose que no hab?a ?moros en el desierto?, pues ?como pocas veces- hab?a solo trabajadores, t?cnicos, profesionales y administrativos chilenos en ese instante.

Una historia que ya hemos contado y que est? en los archivos de ?pichilemunews? y que, l?gico, se puede buscar para leer con m?s detalles.

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?Qu? ser? de los hermanos Espinosa, de los hermanos Rojas? Del ?Verita?, del ?Akito?, del ?Pluto y/o Jerry? (ten?a un parecido a Jerry Lewis), del "220" y ?380?, del ?Cokkie? Saturnino y sobrino Jaime Rivera, del ?Maita? un fan?tico hincha de Deportes Iquique, del otro fan?tico e hincha de la ?U? ?Francisco Prieto- y que para colmo le sali? un hijo colocolino (uno de los arqueros actuales de Colo Colo). Qu? de los dibujantes, Ernesto R?os ?el jefe- Gabriel Z??iga, Marcelo Bonilla, H?ctor Aguilera, Danilo Vera. Los top?grafos Amable Rojas ?uno de los m?s antiguos y con m?s experiencia- Mario Urqueta, Nivaldo Rojas, entre otros. Los administrativos: Sergio Valenzuela ?el Jefe de Operaciones- el Ronaldo Maita, el ?Chico? Ra?l,? el Guat?n ?lvarez. ?Y los ge?logos: Jos? Miguel Ojeda ?con el que llegamos el mismo d?a al campamento- Jos? Perell?, Ricardo Muhr, Cristine, Nolda Lay ?la que encontr? el amor- con el ge?logo ingl?s Chris Forf y con el cual se cas? posteriormente. Tambi?n Carlos Alcayaga, el ge?logo norteamericano brasile?o Do Santos. Y el jefe del proyecto Escondida, el ge?logo canadiense Pat Burns. Y tantos m?s ?.

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Como no recordar a uno de los tantos obreros que -de Taltal- hab?a llegado a trabajar a La Escondida, con una particularidad admirable. Era Ricardo Figueroa, un hombre sencillo, quitado de bulla, pero con un talento que m?s tarde descubrimos.

Era un poeta y compositor ?sin escuela- con una facilidad ?nica para hilvanar y engarzar palabras, construyendo hermosos versos que tuvimos ocasi?n de conocer. M?s a?n, leer la letra de dos o tres canciones ?que seg?n ?l- ten?a la esperanza de hac?rselas llegar alg?n d?a a la sensual cantante espa?ola Roc?o Jurado.

?Por qu? a ella? Pues las canciones estaban ?seg?n ?l- hechas para ella, con una tem?tica hot pero con un lenguaje y palabras ?medidas? que no alcanzaban para sonrojar; pero que s? dec?an claramente un mensaje amoroso a la vena.

Poco antes de dejar de ser parte de ese proyecto minero, escribimos un art?culo en La Tercera dando a conocer a este trovador nortino, sin saber posteriormente qu? resultado tuvo con la publicaci?n, en donde pusimos parte de esas sugerentes frases salidas de la creaci?n de Ricardo Figueroa.

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Pese a las largas jornadas laborales -que despu?s eran compensadas con los correspondientes d?as de descanso- siempre afloraba el humor o surg?a la historia, el pelambre que pasaba de boca en boca, muchas veces causando la molestia y/o enojo moment?neo ?cuando se enteraba el protagonista- como el de aquel que supuestamente fue sorprendido ?elevando volant?n? en su pieza. O de aquel ?son?mbulo? que atravesaba en la noche hacia otra pieza para dejar trabajo avanzado estudiando un ?testigo?.

O de aquel que ten?a una colecci?n de ?calcetines parados? en el piso de su habitaci?n y que le hac?a el quite al vital elemento.

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El 19 de Marzo, seg?n me informo, estar?n muchos. En tanto nosotros haremos lo posible por ir tambi?n.

Quiz?s otros estar?n sonriendo y alegr?ndose desde un lugar insospechado, como es el caso de nuestro ex compa?ero Jaime Godoy Mercado, oriundo de La Serena, que por los contactos que hemos retomado despu?s de casi treinta a?os, con sus cercanos, nos impacta al enter?rnos que muri? hace a?os en forma repentina en su tierra natal.

Hoy, por las noticias que hemos conocido y mails, muchos ya no trabajan en La Escondida, aunque varios siguen ligados a otras empresas mineras. No en vano han pasado ya tres d?cadas, donde ha fluido mucha agua ?y tambi?n otros l?quidos- por cada uno, y donde casi todos ya tienen hijos adultos, j?venes, profesionales que se desempe?an en diferentes lugares. Como tambi?n, otros ex compa?eros que siguen retirados de la miner?a, en otros rubros, relajadamente viviendo la vida.

Muchas historias que, Dios mediante, estaremos conociendo al compartir pr?ximamente.


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