Viernes, 08 de abril de 2011

Obispos y casos de abusos: Pedimos perd?n a las v?ctimas y a la comunidad

"No siempre actuamos con prontitud", se?ala el documento de la Conferencia Episcopal.

Fuente: La Segunda online

Punta de Tralca.-"El tema que m?s nos ha ocupado ha sido el tema central de los ?ltimos d?as". De esa manera, el arzobispo de Santiago, Monse?or Ricardo Ezzati, se refiri? a lo casos de abusos de menores por parte de miembros de la Iglesia, punto central de la Asamblea Plenaria realizada esta semana en Punta de Tralca.

La Conferencia Episcopal elabor? un comunicado, le?do por los obispos,? donde hace un mea culpa,?lamentando los abusos?y pidiendo perd?n a las v?ctimas.

"Expresamos nuestro profundo dolor por los casos pasados y recientes de abusos de menores y j?venes, cometidos por miembros del clero y personas consagradas. Reconocemos que no siempre hemos reaccionado con prontitud y eficacia ante las denuncias y manifestamos nuestra cercan?a y solidaridad con las v?ctimas de estos abusos y con sus familias, y hacemos nuestros sus sufrimientos", dice el documento.

"Extendemos?nuestra petici?n de perd?n a las v?ctimas y a la comunidad (...) ", agrega el comunicado.

Monse?or Ezzati expres? que "quienes abusan de ni?os y j?venes no tienen lugar en el sacerdocio (...) Los sacerdotes que han fallado a su compromiso y han causado da?o a otros, les exhortamos a hacer un examen de conciencia personal y a responder de sus actos delante de Dios, de la sociedad y de sus superiores".

Caso Karadima

La declaraci?n de los obispos tambi?n hace directa referencia al caso de Fernando Karadima, aludiendo a que "hemos reflexionado acerca del cr?tico escenario que vive nuestra Iglesia tras la sentencia impuesta por la Santa Sede al presb?tero Fernando Karadima. Nos duele y preocupa que otros consagrados est?n siendo involucrados en presuntos abusos a menores, un pecado abominable para la conciencia cristiana. De un modo especial nos estremece el impacto que, con toda raz?n, estas situaciones producen en nuestras comunidades y en la opini?n p?blica".

"Agradecemos la solicitud y prontitud de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe en emitir una resoluci?n en el caso del presb?tero Karadima, sobre la base de la documentaci?n enviada por el arzobispo em?rito de Santiago, cardenal Francisco Javier Err?zuriz. La palabra final de quienes tienen el ministerio de ejercer la justicia en nombre del Papa, nos alentar? a perseverar en el camino de la transparencia, la verdad y la justicia", contin?a el mensaje.

Los obispos tambi?n informaron que se reformul? el protocolo elaborado en 2003 para actuar en casos de abusos a menores. Explicaron que se crear? un organismo que oriente en la prevenci?n y ayuda?a las v?ctimas.

Por otra lado, el documento detalla que con ayuda de las universidades catolicas se implementar?n programas de ayuda sicol?gica a las v?ctimas.

Texto ?ntegro de declaraci?n de los obispos a los cat?licos y al pueblo de Chile

?Cristo am? a la Iglesia y se entreg? por ella para santificarla? (Efesios 5, 25-26), cita el pre?mbulo del mensaje de la Asamblea Plenaria realizada en Punta de Tralca. A continuaci?n el texto de la declaraci?n firmada por los obispos chilenos.

A.?IGLESIA SANTA Y NECESITADA DE PURIFICACI?N

1.?Como fruto de nuestra reciente Asamblea Plenaria y ya en la cercan?a de la Semana Santa, los obispos de la Conferencia Episcopal dirigimos este Mensaje a los cat?licos y personas de buena voluntad.

2.?Hemos reflexionado en el misterio de Cristo ?que am? a la Iglesia y se entreg? a s? mismo por ella para santificarla, purific?ndola por medio del agua y de la palabra? (Efesios 5, 25-26). Por eso el Concilio Vaticano II dice que: ?La Iglesia encierra en su propio seno a pecadores, y siendo al mismo tiempo santa y siempre necesitada de purificaci?n, avanza continuamente por la senda de la penitencia y de la renovaci?n? (Lumen Gentium, 8).

B.?EL TESTIMONIO QUE SE ESPERA DE NOSOTROS

3.?Expresamos nuestro profundo dolor por los casos pasados y recientes de abusos de menores y j?venes, cometidos por miembros del clero y personas consagradas. Reconocemos? que no siempre hemos reaccionado con prontitud y eficacia ante las denuncias. Manifestamos nuestra cercan?a y solidaridad con las v?ctimas de estos abusos y con sus familias, y hacemos nuestros sus sufrimientos. Les ofrecemos humildemente nuestra petici?n de perd?n, el apoyo que podamos darles, adem?s de nuestra oraci?n. Extendemos nuestra petici?n de perd?n a toda la comunidad eclesial por el mal ejemplo dado por algunos de sus ministros.

4.?El sacerdote tiene como principal misi?n ser testigo fiel y cre?ble del Evangelio. No serlo y, peor a?n, constituirse en un anti testigo es una traici?n a la vocaci?n recibida y a la misi?n encomendada por la Iglesia. Entre las situaciones m?s repudiables en la vida y el ministerio de un sacerdote, se encuentra el autoritarismo, el abuso de poder, y el abuso sexual contra menores y j?venes.

5.?Con el Papa Juan Pablo II, volvemos a afirmar: ?Quienes abusan de ni?os y j?venes no tienen lugar en el sacerdocio?. Una vez m?s, consideramos que el compromiso del celibato es un don de Dios a su Iglesia, pero a su vez una gran responsabilidad de fidelidad al Se?or, a la misi?n de la Iglesia y a las personas a quienes debemos servir con el amor de Cristo. As? nos comprometimos el d?a de nuestra ordenaci?n.

6.?A los sacerdotes que han fallado a su compromiso y han causado da?o a otros, les exhortamos a hacer un examen de conciencia personal y a responder de sus actos delante de Dios, de la sociedad y de sus superiores. El Papa Benedicto XVI les dice: ?La justicia de Dios nos llama a dar cuenta de nuestras acciones sin ocultar nada. Admitan abiertamente su culpa, som?tanse a las exigencias de la justicia, pero no desesperen de la misericordia de Dios? (Carta a los Cat?licos de Irlanda, 7).

7.?Al mismo tiempo, queremos alentar a tantos sacerdotes que, llevando ?el peso del d?a y del calor? (San Mateo 20,12), sirven a la gente de tan diversas formas, conduci?ndolas a una vida m?s plena en Cristo. A ellos les renovamos nuestra gratitud y estima, sabiendo tambi?n que el Pueblo de Dios ora por sus sacerdotes y les apoya, perseverando en la fe y la esperanza, aun en medio de las dificultades. Nos comprometemos a perfeccionar la selecci?n y formaci?n de los candidatos al sacerdocio, y el acompa?amiento a los sacerdotes.

C. TRANSPARENCIA, VERDAD Y JUSTICIA

8.?Hemos reflexionado acerca del cr?tico escenario que vive nuestra Iglesia tras la sentencia impuesta por la Santa Sede al presb?tero Fernando Karadima. Nos duele y preocupa que otros consagrados est?n siendo involucrados en presuntos abusos a menores, un pecado abominable para la conciencia cristiana. De un modo especial nos estremece el impacto que, con toda raz?n, estas situaciones producen en nuestras comunidades y en la opini?n p?blica.

9.?Agradecemos la solicitud y prontitud de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe en emitir una resoluci?n en el caso del presb?tero Karadima, sobre la base de la documentaci?n enviada por el arzobispo em?rito de Santiago, cardenal? Francisco Javier Err?zuriz. La palabra final de quienes tienen el ministerio de ejercer la justicia en nombre del Papa, nos alentar? a perseverar en el camino de la transparencia, la verdad y la justicia.

10.?El arzobispo de Santiago, monse?or Ricardo Ezzati, ha realizado una petici?n de perd?n a las v?ctimas. Tambi?n lo han hecho otros pastores ante situaciones similares en sus di?cesis. Igualmente los obispos que forman parte de la Uni?n Sacerdotal del Sagrado Coraz?n han manifestado p?blicamente ?su cercan?a con las v?ctimas, sus familias y todas las personas que por estos tan tristes acontecimientos han sufrido y se han escandalizado?. Ahora, como Asamblea Plenaria, todos con humildad nos adherimos a esta petici?n de perd?n.


D. ALGUNAS RESOLUCIONES

11.?Para enfrentar este tipo de delitos aberrantes, hemos reformulado un Protocolo, elaborado el a?o 2003, estableciendo en forma pormenorizada los procedimientos del obispo diocesano y del promotor de justicia ante denuncias de abusos, conforme a la normativa de la Santa Sede. Este Protocolo se har? p?blico a trav?s de los conductos informativos regulares de la Conferencia Episcopal de Chile.

12.?Estableceremos un organismo de la Conferencia Episcopal que oriente y dirija nuestras pol?ticas de prevenci?n de? abusos sexuales y ayude a las v?ctimas. Pediremos la colaboraci?n a organismos de nuestras Universidades Cat?licas, as? como a destacados profesionales para implementar programas concretos, como son:

a)?La atenci?n psicol?gica y espiritual a v?ctimas de abusos sexuales.

b)?Un programa de prevenci?n que capacite a agentes pastorales para responder ante signos de abusos de un menor o joven y que genere ambientes sanos y seguros para todos. Los ni?os deben tambi?n ser ense?ados para reconocer situaciones de eventual abuso.

c)?Luego de haber actualizado las pol?ticas comunicacionales de la Conferencia Episcopal y como un gesto de transparencia y disponibilidad al servicio de los medios de comunicaci?n, la Asamblea Plenaria ha solicitado al Sr. Jaime Coiro, periodista, profesor y director de Comunicaciones y Prensa de la Conferencia Episcopal, que asuma como portavoz de ?sta.

E. SANTIDAD DE VIDA Y MISI?N

13.?Queremos alimentar y enriquecer nuestra fraternidad como obispos. Servimos a un ?nico Se?or en una Iglesia que es expresi?n plural de carismas. Desde esta realidad, la comuni?n misionera es tarea de todos, pastores y fieles laicos, especialmente en este tiempo de Misi?n Continental.

14.? En la Iglesia todos estamos llamados a la santidad de vida, y un signo elocuente de ello es la pr?xima Beatificaci?n de Juan Pablo II. S?lo permaneciendo en el amor de Cristo recuperaremos las confianzas mutuas y seremos capaces de seguir siendo luz que alumbra y da sentido a la vida de nuestro pueblo. Queremos pedirles oraciones especiales por los sacerdotes, di?conos y mujeres consagradas para que contin?en con alegr?a su vocaci?n de ser anunciadores del Evangelio de Cristo.

15.? La pr?xima Semana Santa nos urge a tomar parte con autenticidad en la pasi?n, muerte y resurrecci?n de Jesucristo con toda su eficacia purificadora y redentora. El Se?or llama a todos a la conversi?n y nos propone un camino de curaci?n, renovaci?n y reparaci?n. Este camino nos exige una creciente verdad, justicia, reconciliaci?n y perd?n.

16. Confiamos que por medio de esta dolorosa experiencia de purificaci?n y conversi?n, el Se?or fortalezca el servicio que la Iglesia est? llamada a ofrecer al Pueblo de Dios y a la sociedad chilena. Nos encomendamos a la protecci?n maternal de la Virgen del Carmen, Madre de Chile e imagen de nuestra Iglesia.

Punta de Tralca, 8 de abril de 2011.

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