Domingo, 17 de abril de 2011

ANIMALES EN LA V?A P?BLICA: UN PELIGRO PERMANENTE

Hace unos d?as la opini?n p?blica nacional se vio conmovida por el terrible accidente sufrido por el diputado Juan Lobos, quien se dirig?a desde Los Angeles a Concepci?n en autom?vil cuando intespectivamente impact? con un caballar, lo que provoc? la muerte del parlamentario y dej? con graves secuelas a una de sus hijas que le acompa?aba, a?n en tratamiento psicol?gico y f?sico producto del tr?gico accidente.

Esta vez no fue la imprudencia del conductor, como en otros casos, sino la irresponsabilidad del due?o del animal, en este caso, que se despreocup? y el animal sobrepas? los cercos y se meti? a la carretera provocando un grave accidente.

?Es la primera vez que ocurre un hecho similar?

Desgraciadamente no es la primera vez. Lo hemos visto en la televisi?n cuando se han mostrado im?genes de animales, solos, y con sus due?os o jinetes mont?ndolos. Incluso en evidente estado de ebriedad, transitando por carreteras.

Pero estos hechos tambi?n suceden en apartados rincones de nuestro pa?s, no denunciados porque, afortunadamente, no se han producido accidentes que lamentar.

A ra?z de estos graves hechos, dos ciber lectoras nos han escrito manifestando su preocupaci?n, pues ?dicen- que han sido testigo de situaciones parecidas y proponen que la autoridades comunales, al margen de la acci?n de la justicia para establecer responsabilidades, debieran dictar la respectiva Ordenanza para prever este tipo de situaciones y sancionar por el solo hecho de mantener animales en la v?a p?blica.

Sin duda que es una muy buena iniciativa y me atrevo a se?alar que si no todas las municipalidades la tienen en vigencia, muchas de ellas puede que la tengan y la apliquen.

Sin embargo, hay que decir que no solo se requiere de tener Ordenanzas que regulen y sancionen a los vecinos y/o ciudadanos cuando infringen la normativa que la contiene, sino? AUTORIDADES con los pantalones bien puestos que la apliquen y la hagan respetar.

En Pichilemu recuerdo que hay Ordenanzas -sin saber si est? en vigencia actualmente- que se refieren a la tenencia de animales en el radio urbano, pero no recuerdo si est? contemplado su alcance para los caminos fuera del radio urbano (en sectores rurales).

Se de situaciones del pasado en que hubo denuncias por animales en v?as p?blicas y que los afectados han tenido la experiencia de verse enfrentados a eventual peligro de colisiones, sin llegar a ella felizmente.

En el camino de Pichilemu a C?huil, por la costa, en varias ocasiones se han producido situaciones con animales sueltos en la v?a p?ublica.

Hace unos cinco a?os, en el sector de la Piedra Parada y/o Galpones, un bus interprovincial choc? con varios animales.

Pero al momento de los quiubos, nadie reconoce ser el due?o del animal o animales.

Conozco de otras situaciones en donde las Ordenanzas se han hecho solo para decir que existen, pero que no se aplican ni por los inspectores municipales ni por la autoridad policial. Y esa Ordenanza, por ejemplo, es sobre Ruidos Molestos. Y esta no se aplica, no porque los contribuyentes y vecinos la respeten ?establecimientos nocturnos, tales como Pubs, Discoteques, Cabaret, por dar un ejemplo- sino porque la autoridad por una extra?a raz?n se ?sienten inhibidos? a aplicarla.

Lo anterior no significa que todos los due?os de este tipo de establecimientos infrinjan esta Ordenanza? pero hay algunos que tienen la ?suerte? de no ser nunca sorprendidos.

En un caso, que no sabemos si sigue pasando, ocurr?a que al parecer siempre enviaban a ?personal sordo? ?o usaban Walkman o MP3, ya que pese a que estacionaban su veh?culo de servicio debajo de un conocido local que se permit?a adem?s abrir sus ventanales para que su m?sica se expandiera generosamente a los alrededores.

Un conocido vecino del sector se aburri? de reclamar a las autoridades y debi? arrendar otra vivienda, alejada de ruidos molestos para sobrevivir al jaraneo del verano.

Estos ejemplos son para graficar que las Ordenanzas sirven hasta por ah? no m?s.

Junto con ello hay que tener autoridades que tengan la decisi?n de aplicarla cuando ?stas se pasan a llevar.

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ANIMALES

Pero volviendo al caso de los animales, es un tema mucho m?s serio a?n. Ah? est? en juego no solo la vida del animal, sino de las personas.

Recuerdo que estando trabajando en Santiago, por estas fechas en el a?o 1981, falleci? un familiar en Pichilemu y en el autom?vil de un hermano nos fuimos varios para llegar al oficio religioso y luego al cementerio. Cinco personas al menos ?bamos en el autom?vil cuando pocos kil?metros antes de llegar a Litueche, vacas y terneros que caminaban solas por la orilla del camino, al sentir el ruido se espantaron y se atravezaron, siendo imposible sacarle el quite y una de ellas paso por el capo, afortunadamente provocando el aboll?n y el susto may?sculo a todos. Nos bajamos para constatar el da?o al veh?culo y como no hab?a da?os mayores que impidieran la marcha, continuamos el viaje.

Sin embargo, como el animal qued? herido o quebrado, decidimos pasar al Ret?n de Litueche a avisar de lo sucedido y del peligro. Ese solo hecho de avisar casi nos impide llegar al funeral, por cuanto uno de los polic?as era partidario de dejarnos ah? hasta que se ubicara al propietario del animal.

Tras explicarle el motivo del viaje y entregar nuestros nombres para que nos ubicaran y citaran de ser necesario, nos dejaron partir.

Por la p?rdida de tiempo y hora de nuestro arribo, se nos ocurri? pasar directamente al Cementerio y ah? estaba el cortejo y acompa?antes a punto de subir la urna al nicho.

?Qu? pasar? tras el accidente fatal sufrido por un diputado de la Rep?blica de Chile?

Lo m?s probable es que todo ir? tomando su curso normal y no se haga nada, como en muchos otros casos, y en el futuro podremos contar otros casos que siguen acumulando v?ctimas, subiendo los porcentajes y llenando estad?sticas.

Cuando estemos equivocados, tendremos la nobleza de reconocer hidalgamente que nos equivocamos.

Y ojala, ?as? sea!


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