Viernes, 22 de abril de 2011

Milagros en el Desierto

ANTOFAGASTA CRECE Y CRECE AL BORDE DEL MAR GRACIAS A LA MINER?A DEL INTERIOR

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Hace poco m?s de un mes, cuando nos prepar?bamos para un esperado viaje al norte del pa?s, en mi trabajo una compa?era ?que es oriunda de Curic?- me cuenta que el fin de semana (18, 19 y 20 de Marzo) ser? la tradicional Fiesta de la Vendimia en su ciudad, al tiempo que me pregunta si voy a ir ?

Sin mediar un par de segundos le respondo que s?, pero que ir? a la Vendimia del Desierto ?.

Incr?dula, me pregunta ?a d?nde? Como no ten?a argumentos serios para responder, opto por decirle que en realidad es una broma, pero acto seguido afirmo que si viajar? al norte por unos d?as.

Luego de comentar la salida irreverente, coincidimos en que una vendimia en el desierto era como decir ?un taliban en misa? o algo por el estilo.

D?as despu?s, encontr?ndome en Antofagasta a la espera del vuelo de retorno a Santiago, leo en El Mercurio una noticia que se refer?a a un tema en los siguientes t?rminos: ?Fiesta de la Vendimia? en pleno desierto era el t?tulo de la P?gina 9 de Vida Social.

Un breve texto se?alaba: La Comunidad Gen realiz? la ?Gran Fiesta de la Vendimia? en su centro de cultivos ubicado a 23 kil?metros de Antofagasta, cerca de la Estaci?n Uribe.

Lo dem?s eran ocho fotograf?as de varios grupos de personas que fueron parte de esa fiesta, donde algunos aparecen con racimos de uva reci?n cortada.

Pero esta no fue la ?nica sorpresa, pues posteriormente revisando m?s detalles de esa informaci?n, encontramos en Internet que esta fiesta se realiza desde hace seis a?os.

Y, c?mo no, recordamos que lo que dijimos en un momento como una broma, era una hermosa realidad, que por cierto ignor?bamos hasta ese instante.?

Lo anterior, a nuestro modesto entender refleja de alguna manera el cambio ?entre muchos- existente en la ciudad capital de la Segunda Regi?n, Antofagasta, de principios de los a?os ?80 transcurridos casi treinta a?os.

En el a?o 1982, seg?n el INE, la poblaci?n existente era de 185.486 habitantes. La poblaci?n en el a?o 2002 seg?n el Censo de ese a?o, Antofagasta alcanza una poblaci?n de 296.905 personas. Seg?n estimaciones del INE, al a?o 2005 su poblaci?n alcanzaba a?335.672 habitantes.

A muy pocos kil?metros del Aeropuerto de Cerro Moreno, empezamos a ver construcciones: un Cuartel Militar, nuevas industrias hacia el sector oriente, paralelas al cord?n de cerros que se extiende de norte a sur. M?s cerca de la ciudad, nuevas avenidas y accesos, m?s poblaciones, edificios, block de departamentos, viviendas que 30 a?os atr?s era solo posible ver en el sector sur de la ciudad, se ve?an ahora en el sector norte; mientras el Tranfer va zigzagueando de poniente a oriente y viceversa, tratamos de reconocer el lugar donde estuvimos residiendo por cerca de tres a?os a pocos metros del balneario Las Rocas; pero fue imposible.

En efecto, vi varios balnearios nuevos ?creados artificialmente, seg?n averiguamos- pero nuestro sector lo pasamos sin darnos cuenta entre medio de tantas otras construcciones. Esa fue nuestra primera impresi?n al retornar a Antofagasta, para tener un encuentro con ex compa?eros de trabajo ?entre 1981 y 1983- en el proyecto Mina ?Escondida?.

Para resumir este notable cambio, basta se?alar que el borde costero y alrededores es otro; pero quiz?s el sector que m?s evidencia este modernismo es el sector frente al Balneario Municipal y Estadio Regional, donde una serie de edificios muestran el desarrollo y crecimiento logrado durante las ?ltimas d?cadas.

M?s al sur, hacia el acceso que une la ciudad y la Panamericana Norte, tambi?n se ven edificios construidos y en otros en construcci?n. Y siguiendo por la costa las sedes de algunas universidades, nuevos y exclusivos colegios. Tambi?n, conjuntos residenciales, villas, establecimientos de esparcimiento nocturno, etc?tera.

El? sector central no ha cambiado mucho, salvo la remozada Plaza de Armas donde se ve m?s limpia y sin aves de rapi?a. La verdad es que no vi ninguna, salvo palomas, las que no respetan y se paran donde ellas pueden, como la estatua en homenaje al Obispo Luis Silva Lezaeta, que era colchaguino y contempor?neo al pichilemino? que lleg? a ser el Primer Cardenal chileno, Monse?or Jos? Mar?a Caro Rodr?guez.

La escultura est? frente a la Catedral que ?l construyera siendo el pastor mayor de esa Di?cesis. Y que tras incendios y otros siniestros ha sido reconstruida.

En tanto, el Barrio Hist?rico luce remozado, aunque por esos mismos d?as que estuvimos en esa ciudad, el muelle hist?rico, declarado monumento nacional hab?a sufrido da?os a ra?z de los a?os y falta de mantenimiento; hechos que est?n reflejados en las columnas de opini?n en la prensa local, tras da?os recientes.

Hace 30 a?os ?cuando estuvimos por casi tres a?os viviendo y trabajando en la Perla del Norte- nunca tuvimos la ocasi?n de visitar la Estaci?n de Antofagasta.

Y aunque motivados m?s por saber de un coterr?neo que trabajaba all?, llegamos a preguntar por ?l, pero ya no estaba. Sin embargo, tras solicitar la autorizaci?n para recorrer las instalaciones, pudimos fotografiar tanto a material rodante, como est?tico y viejas reliquias de un pasado esplendor que, invitan a so?ar e imaginarse c?mo era la vida de esos tiempos: de las Salitreras, del fulgor que se vivi? aunque ?como siempre- con las desigualdades hist?ricas.

Muchos aspectos m?s se pueden abordar; no obstante solo decir que hoy se est? repitiendo una situaci?n que se vivi? en el pasado y que se revive en el presente.

La historia nos dice que el auge del salitre permiti? a que ?jugados? empresarios del espect?culo se animaran a traer a grandes artistas y compa?ias completas para entregar teatro, opera y otras disciplinas art?sticas.

Hoy, eso se est? viviendo de nuevo con los casinos existentes y que posibilitan que toda clase de p?blico tenga acceso a disfrutarlos.

De hecho, el d?a s?bado 19 viajaron en el mismo avi?n, los Cinco Latinos con Estela Raval, para presentarse en el casino antofagastino, solo para dar un ejemplo. Hecho que se repite en las dem?s ciudades en donde existen este tipo de sala de entretenimientos.

Por ?ltimo, se?alar que ?aparte de las expectativas de encontrarme con ex compa?eros y jefes de La Escondida, que se cumplieron a cabalidad- me reun? con mi colega, de esos a?os, el mejillonino Danilo Vera que ahora trabaja en la empresa de ferrocarriles, visitar a un sobrino que tiene un importante cargo a nivel regional y poco antes de retornar, comunicarme con una querida prima hermana y saber de los dem?s familiares en esa ciudad, reanud?ndose, por ahora, los contactos que estaban interrumpidos por varios a?os. Una satisfacci?n y alegr?a que no solo la viv? yo, sino que la est?n viviendo toda mi familia a medida que se van enterando


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