jueves, 05 de mayo de 2011

CENTRO DE DIÁLISIS DE PICHILEMU CON MODERNO EQUIPAMIENTO ESTÁ  “PARADO” POR DOÑA BUROCRACIA

 

Podrá atender a diez pacientes simultáneamente y funcionar a cuatro turnos si es preciso.

Desde hace más de 30 días, el Centro cuenta con la Resolución para funcionar; pero ……

El moderno Centro de Diálisis A&R, en Pichilemu, que está listo –con recepción de la Dirección de Obras Municipales- y con su correspondiente Resolución del Servicio de Salud de O’Higgins, desde hace más de un mes está sin poder funcionar.

Es increíble, digno de Ripley, pero ese deporte nacional que se llama burocracia –que ningún gobierno ha podido erradicar- es la razón esgrimida al ser consultados sus dueños, los propietarios de la Sociedad Médica A&R Médicos Pichilemu, que integran el Dr. Fernando Arenas Pino y Dra. Sonia Rodríguez Hermosilla, como representante legal y médico director, respectivamente.

El domingo recién pasado fuimos a interiorizarnos del avance del Centro de Diálisis que se estaba construyendo en Pichilemu y cuánta no fue nuestra sorpresa al verlo terminado y solo su cierre exterior estaba faltando, tarea en la que estaba trabajando un maestro. Pero eso no fue todo. Cuando nos acercamos venían saliendo cuatro personas de la construcción y al acercarnos nos presentamos, resultando ser los propios dueños y los padres del Dr. Arenas, quienes quisieron conocer esa obra y junto con ello, disfrutar del resto del día en la costa de ese pueblo que un día –el padre del médico- fue su lugar de trabajo por varios años, antes de irse a Santa Cruz en la década del sesenta aproximadamente e incursionar en otros rubros comerciales.

Pocos minutos pasaron para que los profesionales nos invitaran a conocer las dependencias del Centro de Diálisis, una infraestructura largamente añorada por muchas personas enfermas “con insuficiencia renal crónica terminal”.

Todas las dificultades que conlleva trasladarse al lugar más cercano, hasta ahora, la ciudad de Santa Cruz, podrían terminar de la “noche a la mañana” para más de una veintena de pacientes pichileminos; pero después de un mes de trámite en FONASA, este organismo no autoriza que los pacientes que se atienden en Santa Cruz lo puedan hacer en Pichilemu.

Es un trámite que tarde o temprano tiene que autorizarse, pero hay que esperar que “doña Burocracia” se canse y se digne a hacer lo que tiene que hacer.

INFRAESTRUCTURA

Problemas en la infraestructura no existen. De hecho –según el Dr. Arenas- fueron felicitados por quienes fueron a inspeccionar las dependencias, que hay que decirlo, lucen espectacular. Tanto el mobiliario como el equipamiento, totalmente nuevo a la espera de ser usadas.

En tanto, las diferentes dependencias cuentan con todo el mobiliario para que tanto los pacientes se sientan cómodos y bien atendidos; como igualmente el personal dispone de recintos adecuados y equipados con todo lo necesario para estar en un ambiente laboral agradable; convicción que nos hicimos al recorrer algunos de los recintos.  

Según lo indicado por los médicos, podrán atender simultáneamente a diez pacientes por turno, e incluso cuentan con un equipo de reserva y/o emergencia.

Y en cuanto al personal, serán siete personas entre las cuales hay médico de turno, enfermeras, auxiliar paramédicos, administrativo y de servicio, actuando como Enfermera Coordinadora, Elizabeth Paz González.

Junto con recordar una vez más que esta infraestructura fue preocupación por años del Grupo de Amigos de Dializados, para lo cual hicieron varias gestiones para lograr interesar en ese tipo de Servicio –con avances y retrocesos- hay que indicar que incluso lograron la donación de un terreno; pero finalmente no fructificaron los intentos.

Cuando le hacemos esa observación el Dr. Arenas nos dice: “Pero nunca hablaron con nosotros. Solo se acercaron cuando supieron de nuestro interés en construir esto en Pichilemu …”, señaló el profesional.

Pero lo importante es que –a Dios, gracias- es cosa de días para que finalmente los pacientes pichileminos queden autorizados para atenderse en Pichilemu.

Y no solo pacientes pichileminos, sino de cualquier región del país que quieran vacacionar tranquilos en Pichilemu, sabiendo que pueden ser atendidos –en forma programada y coordinada- con un servicio de calidad y que pocos balnearios pueden ofrecer.

      


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