PALABRAS PARA CUMPLEAÑOS DE PABLO NERUDA
¿En qué caminos andábamos cuando Pablo nos tocó el hombro…?
Lo cierto es que fue la poesía de ese hijo de ferroviario, la primera carga de emociones con que estuvimos llenando nuestras mochilas de adolescentes.
¡Pablo Neruda!, dijimos cuando comenzamos a construir este alero cálido en que vamos cobijando los sueños de los amantes de la palabra escrita.
“Neftalí Reyes Basoalto”
“Parral, 12 de Julio en mitad del invierno”.
Niño vestido de asombro, viajando entre los bosques y las estaciones de esa lluvia incontable del Sur.
Adolescente navegando en la ventolera; desparramando en hojas numeradas hasta el 20, todo el eco de su amor para que lo repitamos en esa edad donde todo es horizontes.
Pablo roble, que se hace Canto General para que la América cante en la zampoña dulce de sus versos.
Poeta Copihue, flameando cual bandera de los humildes, para que brillen como espadas las voces de la justicia.
Entonces… tomamos tu lámpara para alumbrarnos y, con ella, poder ir mostrando caminos.
En el ritual solemne de nuestras congregaciones, hay siempre un poema de Neruda, escuchado con ese silencio de los hijos de la tierra, en la espera del milagro de los granos germinando.
Con las luces de esa lámpara suya, invitamos cada año a los elegidos, para compartir el gran banquete de emociones, allá en la casona de Isla Negra, junto al mar.
¡Pablo amigo!... ¡Voz de todos y de todo! ¡Profeta anunciador de abismos y de estrellas!...
Nosotros, Centro de Extensión Cultural “Pablo Neruda”, de San Fernando, en este tu nuevo cumpleaños, hermano Pablo, no te traemos una torta con velitas porque no se apaga tu luz, y en cada 12 de Julio estás naciendo, múltiple y generoso como los tréboles creciendo bajo esa lluvia del Sur; la que acunó tus primeros sueños.
Nosotros, te traemos la promesa simple del campesino:
¡Seguiremos sembrando tu semilla!