Martes, 25 de octubre de 2011

LOS ASCENSORES DE VALPARAÍSO, PERALILLO Y PICHILEMU, ¿QUÉ TIENEN Y NO TIENEN EN COMÚN?

 

Una pregunta así, a boca de jarro de este estilo, no resulta fácil de contestar; pero si uno analiza, lee, hace trabajar la mollera, finalmente le encuentra similitudes, cosas que suceden con alguna frecuencia, que se repiten, como –también- algunas cosas positivas de uno que debieran estar, repetirse.

No siempre es así, pero estas circunstancias permiten, sacar conclusiones, recapitular, sacar lecciones, ir de las inacciones a las acciones, etcétera ….

En pocos días, recordando noticias que “alegran”, leímos que en Valparaíso se están refaccionando parte de los numerosos ascensores (15 en total) con que cuentan los porteños para subir y bajar, desde el plan a los cerros, y viceversa. No es una iniciativa de ahora no más, sino de siempre, pues esos medios de movilización tiene en algunos casos más de un siglo de funcionamiento, claro que a falta de la mantención adecuada, la mayoría –por razones de seguridad- están cerrados. Pero la idea es de ponerlos todos en funciones en un futuro cercano. El tema tiene su costo de varios miles de millones de pesos.

Todos tienen la calidad de monumentos históricos. El más antiguo es el Ascensor Concepción (inaugurado en 1883); le siguen Reina Victoria y El Peral (inaugurados en 1902), el Barón (1906), San Agustín (1913), Polanco y el Lecheros (1915) y así, sucesivamente.

Los porteños cuando se dice que empezarán las obras de refacción se muestran escépticos porque conocen a los políticos. Más aún, que desde que está el Parlamento en el Puerto los tienen al lado, los “huelen”. Pero hay excepciones y lo cierto es que –según se ha publicado- en el ascensor San Agustín ya se está trabajando. El proyecto data de 2009 y lo realizóla Consultora ArratiaRodríguez, con sede en Viña del Mar.

Las obras restauración y modernización de este ascensor, considera una inversión de $640 millones de pesos. Tiene una capacidad para 10 pasajeros. El avance es cercano al 30% y se espera esté listo en marzo de 1912.

Por otra parte, el ministro de obras públicas Lawrence Golborne anunció que está aprobada la compra de los 10 ascensores privados, con un costo de 5 millones de dólares. Cabe señalar que 8 de ellos están cerrados y solo dos funcionando; estimándose que la modernización de ellos costará 2 millones de dólares cada uno. Paralelamente, se está avanzando en la reparación de otros cinco, según lo anunció el subsecretario de Desarrollo Regional, Miguel Flores, manifestando que se están invirtiendo $2.860 millones de pesos.

Importante es indicar que, además, se están realizando otros proyectos a través del Programa de Desarrollo Urbano de Valparaíso, PRDUV. Su director, Roberto Barría dijo orgulloso: “El PRDUV está generando tal vez la mayor cantidad de inversión en toda su historia: tenemos el Palacio Baburizza, los espacios públicos de los Cerros Concepción, Alegre, Cordillera y Toro, y los ascensores”.

Si sumamos, constataremos que son muchos millones de pesos en inversiones que han esperado por décadas los habitantes de Valparaíso, muchas veces anunciadas, pero que no se avanzó en forma significativa, sino en reparaciones de parche que tienen a la mayoría de los ascensores “fuera de servicio”.

Y. según los estudios, éstos –cuando han estado funcionando- realizan tres millones de viajes anualmente, lo que multiplicado por una capacidad promedio, suma importante cantidad de pasajeros.

Entonces, estamos hablando de que son miles de personas que los usan diariamente ya por razones laborales, combinar con otros medios de transporte, o para el desarrollo del turismo.

PERALILLO

Es una comuna de la provincia de Colchagua, que tiene una población total –urbana y rural- cercana a los 15 mil habitantes y está a alrededor de70 kilómetrosde Pichilemu, en la ex Ruta i-50, llamada desde hace unos pocos añosla Rutadel Vino.

El pasado 27/2 de 2010 fue una de las comunas más golpeadas en su casco histórico por ser la mayoría de sus construcciones, antiguas casas de adobe. Patente está la imagen de su propio alcalde Gerardo Cornejo, llorando con impotencia cómo había quedado su pueblo; pero –como en otras comunas y ciudades- se pusieron de pié y la reconstrucción ha venido concretándose en la infraestructura más esencial; pero también tienen la imperiosa necesidad de avanzar con otros proyectos que le permita recuperar y consolidar su centro histórico y ordenar el espacio público de la comuna. En otras palabras, mejorar el Centro Cívico Patrimonial de Peralillo

Es así, como a través de un proyecto se busca mejorar el damero central del radio urbano de la comuna, con obras en las áreas peatonales de las calles: Portales, Rodríguez, Cardenal Caro y O’Higgins. También en el sector acceso al Parque Municipal, y en la plaza central, donde destaca la pavimentación con baldosa, adoquines, construcción de áreas verdes, sistema de riego y tres piletas, instalación de mobiliario urbano (como basureros), instalación de juegos infantiles e iluminación.

Lo más importante de este proyecto es que luego del análisis técnico y económico, realizado por la analista de inversiones, Patricia Valenzuela, dela Seremíade Planificación -organismo que decide la rentabilidad social de las iniciativas de inversión pública- se estableció que el proyecto si es rentable ya que pretende consolidar su centro histórico y ordenar el espacio público de la comuna.

La iniciativa, que contempla un costo total que supera los mil trescientos millones de pesos, permitirá beneficiar a más de cinco mil habitantes de la comuna, cuenta con su RS (Recomendación favorable) para que postule al financiamiento total del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, FNDR.

Próximamente erán los Consejeros Regionales, CORE, y la máxima autoridad regional, los que decidirán su financiamiento.

Este proyecto, como otros ejemplos más que podrían señalarse, es una prueba palmaria que las autoridades comunales “no se echan en los huevos” y si hacen o se les financia un proyecto, que muchas veces los municipios no son capaces de ponerse con su financiamiento, lo aprovechan, presentándolo para su análisis. Y, en algunos casos, cuando tienen “observaciones”, las revierten, las “salvan” y los vuelven a pelear hasta que quedan RS y se gestiona para que el Intendente regional los presente a financiamiento, como es el caso de este importante proyecto para los peralillanos. ¡Salud! Por ellos.

PICHILEMU

Pero qué pasa con nuestro terruño. Una comuna como en otras donde prácticamente nada de los recursos que genera son ocupados en inversión, sino en PAGOS: Sueldos en verdaderos ejércitos de funcionarios, en servicios de alumbrado público (donde ni siquiera se paga normalmente), aparte de otros gastos.

Cuando llega a “invertir” en algún proyecto de inversión, sale con “fórceps”. Y lo digo porque nos correspondió impulsar proyectos de mejoramiento urbano donde –si era aprobado el proyecto- el municipio debía ponerse con un porcentaje menor del valor total de la inversión. Y así ocurrió –a modo de ejemplo- con el proyecto de “Mejoramiento dela Antigua PoblaciónRoss” realizado a través del MINVU. A la hora de “ponerse” con los recursos hubo que apalear al alcalde de entonces y concejales para que se allanaran a modificar el Presupuesto municipal y poder llevara adelante el proyecto.

El año 2001, el ministerio dela Vivienday Urbanismo, MINVU, licitó el proyecto arquitectónico de Remodelación dela Avenida Costanera, en el tramo que va desdela Caletade Pescadores hasta la esquina de Avenida Millaco con Avenida Costanera, casi dos kilómetros. Las bases de la licitación obligaban a la empresa ganadora a llevar adelante el proyecto con “talleres de participación ciudadana”. Y así se hizo, ocasión donde participamos en todos los procesos, en donde los vecinos, dirigentes y autoridades podían plantear ideas, sugerir, proponer; cosa que hicimos –como otros- y todo quedó plasmado en el proyecto y cuyos planos, especificaciones técnicas y presupuestos por las obras contempladas quedó en poder dela Municipalidadde Pichilemu.

De todo lo propuesto ahí, solo se materializó la pavimentación del tramo y nada más. Todo lo demás quedó ahí, botado, apilado y empolvándose en las oficinas municipales.

Ese proyecto ganado porla Consultora ArratiaRodríguez –de Viña del Mar- significó varios millones de pesos y las autoridades municipales pichileminas no los ha valorado. Es más, hay autoridades de ese entonces, que aún permanecen en ejercicio IGNORAN la existencia de estos instrumentos de planificación; pues de otro modo no se condice la respuesta que entregó hace unos días el propio alcalde Roberto Córdova a un pichilemino –que reside enLa Serena-que le escribió sugiriendo algunas obras de adelanto.

La autoridad comunal –que fue Concejal, encargado de infraestructura- respondió:

Gracias, le comento lo siguiente: con respecto a los parques o plazas de juegos, estamos de implementar la primera, que será en la plaza de Infiernillo, y tenemos otras proyectadas para la Costanera; en cuanto a la pasarela en playa de Infiernillo, me parece una muy buena idea, habrá que ver el trazado y gestionar las autorizaciones, para ver financiamiento.

Reiterando mi gratitud, le saluda atte.

Roberto Córdova

La respuesta la recibió el coterráneo Benito Arraño González el 12.10.2011 recién pasado; increíblemente un día después de ser planteada.

El único problema es que al referirse a la “pasarela en playa de Infiernillo” junto con considerar que “me parece una muy buena idea”, demuestra el conocimiento cabal del tema que él, por allá en el año 2001, tenía (y tiene) del Proyecto de Remodelación de la Avenida Costanera en el tramo que va desde el sector de La Caleta de Pescadores hasta la intersección de Avenida Costanera y Avenida Millaco, al contestar que “habrá que ver el trazado y gestionar las autorizaciones, para ver financiamiento”.

Cómo supimos de la respuesta se preguntarán los ciberlectores. Muy simple de explicar: El coterráneo indicado, nos escribió días antes del planteamiento que quería manifestarle al alcalde de Pichilemu y nos hizo llegarla Cartaredactada por él. Junto con ello nos pedía “mejorar su redacción y estilo”, cosa que hicimos; pero antes de recibir nuestro aporte, Benito Arraño envió la carta originalmente redactada al alcalde Córdova, recibiendo la respuesta que hemos transcrito.

Y como el alcalde respondió rápidamente, Arraño nos la reenvió porque le comentábamos que parte de su propuesta estaba contemplada en el proyecto realizado con recursos regionales el año 2001, sin que ningún alcalde entre esa fecha y hoy –alrededor de una quincena de personajes- haya postulado a financiamiento ese proyecto que –por esos años- tenía un costo sobre los 2 mil millones de pesos.

Por la cuantía de tales recursos era difícil lograr de una sola vez tal cantidad; pero era factible que –por etapas- ese proyecto fuera avanzando …

En una década, tal como lo hemos dicho se avanzó con la pavimentación del señalado tramo, alrededor de1.800 metros; no así en las demás obras de remodelación, tajamares, accesos, terrazas, pavimentos, mobiliario urbano, construcción de jardineras, iluminación, miradores, y un paseo peatonal “por delante de todas las propiedades colindantes con el mar” para asegurar el tránsito a todos los ciudadanos en forma libre, ya caminando por el borde costero y/o en bicicleta, pues también se considera una ciclo vía.

¡Nunca es tarde para aprender!, pero quizás cuántos años más haya que esperar para que aprendan las autoridades.

¿Cuáles podrían ser, entonces, los aspectos “que tienen y no tienen en común” Valparaíso, Peralillo y Pichilemu?


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